He pensado que con esta entrada voy a iniciar una serie relacionada con aquellas noticias de hace varios años que me resultaron interesantes, ya sea porque fueron investigaciones innovadoras, raras… o bien porque en su momento yo no tuve constancia de esas publicaciones y las descubrí tardíamente, lo cual me hace pensar que puede haber más personas como yo a las que les pueda interesar bucear en noticias científicas antiguas.

Aquí comienza el Baúl de la Ciencia y para abrir la sección, empiezo con una publicación del año 2006: A new syndrome with quadrupedal gait, primitive speech, and sever mental retardation as a live model for human evolution (Sindrome Uner Tan).

Uner Tan explicaba en su artículo que había encontrado un nuevo síndrome que bautizó con su propio nombre. Este síndrome tiene las siguientes características:  la marcha cuadrúpeda, cabeza y cuerpo flexionados, el habla primitiva, retraso mental grave y signos de consciencia perturbada. Características que presentaban 5 de los 19 niños de una familia consanguínea, lo que determinaba el carácter autosómico recesivo de la enfermedad. El autor sostiene que la naturaleza genética de este síndrome sugiere una etapa hacia atrás en la evolución humana, que muy probablemente ha sido causada por una mutación genética, y que este nuevo síndrome podía ser utilizado como un modelo en vivo para la evolución humana.

Algunos de los miembros de la familia con el Síndrome Uner Tan.
Algunos de los miembros de la familia con el Síndrome Uner Tan.

Os podéis imaginar el revuelo que ocasionó este trabajo, que todo hay que decirlo, no tuvo mucho apoyo por parte de los paleontólogos. Ni de cualquier investigador con dos dedos de frente. El morbo que produjo conocer a esta familia nos trajo que muchos medios de comunicación se hicieran eco del trabajo y publicaron reportajes y artículos a mansalva, y para ejemplo un botón: Cuadrúpedos en Turquía

¿Por qué hubo tanto revuelo?. La explicación es simple, ¿os imagináis lo que sería encontrar al “eslabón perdido”?Es lo que Uner Tan creyó encontrar, la explicación genética al paso del animal cuadrúpedo al bípedo. Estas personas habrían sufrido una mutación en dichos genes que habría supuesto una reversión, una involución a lo que fuimos hace millones de años. Para Tan, está claro que es la evidencia de que el paso del cuadrupedismo al ser humano erguido es consecuencia de una mutación puntual, y no una evolución gradual.
Tan vio claros indicios apoyándose, sobre todo, en la forma de desplazarse de esta familia: como iban a cuatro patas, estaba claro que era una regresión al modo de desplazamiento de los primeros homínidos.
Cometió bastantes errores, pero ese es uno garrafal: si nos fijamos en la fotografía de arriba, se observa que se desplazan apoyando las palmas de las manos, tienen una longitud de piernas mayor que la de los brazos, por lo que al estar “a cuatro patas” la posición de la columna vertebral no es recta, sino inclinada dando la sensación de ir “echados hacia delante” y necesitan alzar la cabeza en una posición muy incómoda para poder ver. ¿Así caminaban nuestros antepasados?, pues NO. Vamos a comparar la imagen superior de la familia turca con la siguiente, en la que aparece un simio actual para hacernos una idea del modo de desplazamiento: se apoyan sobre los nudillos, la cadera y la columna están estructuradas de tal forma que la cabeza está en una posición en la que pueda otear el horizonte cómodamente. Todo lo contrario a nuestra familia de “cuadrúpedos” turcos.

Ejemplares de chimpancés.
Ejemplares de chimpancés.

Pero claro, ¿si no estamos ante el eslabón perdido, por qué caminan de esta forma?. Sencillamente han tenido que adaptarse a su discapacidad. Uner Tan explica en el trabajo que les realizaron resonancias magnéticas craneales y vieron deformidades en el cuerpo calloso y la vermis. Esto podría explicar diversos problemas de orientación, coordinación y equilibrio, que les habrían llevado a utilizar los brazos para caminar, como mecanismo adaptativo a su invalidez.

Los científicos implicados en el estudio vieron un filón en esta historia y no dejaron pasar la oportunidad de hacer un documental. Pero toda historia tiene varios puntos de vista, y al cabo de algunos meses se especuló con la posibilidad de que ciertos investigadores se hubieran aprovechado de esta familia, prometiéndoles mejoras en su calidad de vida para usarlos en su show científico. El tiempo dirá si hubo mala fe. Lo que de momento es seguro, es que este modelo evolutivo revolucionario dejó fríos a los paleoantropólogos de todo el mundo y que no ha llevado a ninguna parte.

 

Este post participa en la XXX Edición del Carnaval de Biología que acoge Activa tu Neurona

logotipo biocarnaval abril

 

Anuncios